La Huella Detrás

¿Alguna vez has caminado por la playa? O tal vez has estado en medio de una verdadera regañiza por traer los pies llenos de lodo en una alfombra recién lavada. Si contestaste sí a alguna de las dos, esta entrada de blog te será familiar, aunque ahorita estés pensando “Pero, ¿qué demonios tiene que ver la playa con una alfombra?” 

Pues bueno, en ambos casos dejaste detrás de ti una huella, ¿cierto? Además de las obvias diferencias entre ambas situaciones, una de las más grandes es que en la arena cada huella desaparece casi tan rápido como llegó, ya sea por el mar o por el viento. En cambio en la alfombra, fue una verdadera monserga removerla. 

Nuestra huella literal mide unos cuantos centímetros, 20...25...28 cm. a lo mucho, pero hay una huella que nos precede día con día que mide mucho, mucho más, unas 2.7 hectáreas más. Y al igual que aquella de la alfombra, puede llegar a ser muy difícil removerla. Hablamos de la huella ecológica. 

El concepto de huella ecológica fue propuesto en 1996 por William Rees y Malthis Wackernagel y es un indicador sobre el impacto de la sociedad sobre el medio ambiente, particularmente de cuánto espacio se necesita para poder producir todos los recursos y bienes que consumimos y la superficie para absorber los desechos generados. Se mide en hectáreas globales (gha) . La Tierra tiene capacidad para que la huella de cada persona sea de 1.8 hectáreas es decir, estamos utilizando más espacio que aquel que la Tierra es capaz de soportar. 

Los aspectos principales que le conciernen a nuestra huella ecológica son los de energía, transporte, alimentación y vivienda. Es decir, casi todos los hábitos que rodean a nuestra vida cotidiana dejan una huella detrás- algunas de estas pueden sentirse pasajeras como las que dejamos en la arena, y otras tan desagradables como lodo en alfombra. Pero la realidad es que todas tienen un peso importante y cada decisión que tomemos alrededor de ello tiene repercusiones. 

Precisamente uno de los beneficios de este indicador es que puedes comparar la tierra disponible con aquella que tus hábitos requieren. Es así como puedes dimensionar cómo tu forma de vivir de una u otra forma tiene un impacto sobre la capacidad misma de la Tierra. Un recurso es el de entender cuántas tierras se necesitarían si toda la población viviera como tú o en qué día del año se terminarían los recursos en la Tierra si tus hábitos fueran adoptados globalmente

Existen muchos recursos y herramientas que te permiten disminuir tu huella ecológica gracias a la adopción o cambio de hábitos. En esta calculadora de huella ecológica puedes encontrar con tus resultados algunos tips para poder tomar decisiones que disminuyan tu huella. 

En Tiendita del Campo creemos que entenderte como parte de un sistema, de una comunidad, permite entender nuestro impacto dentro de ella y la forma en que nuestras decisiones y formas de vivir se relacionan con las otras personas y sus propias decisiones. Es por eso que te invitamos a calcular tu huella, no para castigarse o angustiarse, sino para contar con un punto de partida con el cual describir tu posición como ciudadana o como parte de un todo. Cuéntanos, ¿en qué ámbito de tu vida tienes una huella mayor? ¿Qué consideras que puedas hacer para reducirla?

Dejar un comentario